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domingo, 14 de enero de 2018

INFOEX, cuando el buen trabajo no es noticia.

En el pleno de la Asamblea de Extremadura, celebrado el día 14 de diciembre de 2017, se debatió sobre temas de interés para la ciudadanía extremeña, sobre la pretensión de restringir nuevas plantaciones de viñedo para la producción de cava, sobre el transporte sanitario terrestre del SES y, aunque de cara a la prensa pasó desapercibido, sobre la campaña de peligro alto de lucha contra los incendios forestales en 2017.

Probablemente si durante el verano hubiésemos tenido la desgracia de padecer un gran incendio forestal (como en Galicia o Portugal, que merecen toda nuestra solidaridad), las portadas de los periódicos y la noticia destacada de noticiarios radiofónicos y televisivos, hubiese sido, como con el incendio en la sierra de Gata de 2015, las consecuencias de los incendios forestales, la descoordinación y las responsabilidades políticas derivadas de su gestión.

En el período de peligro alto de lucha contra los incendios forestales en 2017 se quemaron 5.410 has. en 607 incendios, 600 has. menos que en 2016 y una menor superficie que la quemada en el incendio de agosto de 2015 en la sierra de Gata, por ello al igual que cuando se producen grandes incendios se pone en cuestión todo, hasta la labor de los mismos profesionales del INFOEX, si los datos son buenos todos deberíamos felicitar su buen hacer.

Gracias a la profesionalidad de todos los trabajadores del INFOEX, principalmente, con el apoyo de la BRIF, de los bomberos del SEPEI y del 112, se ha evitado que este año se haya producido un gran incendio en Extremadura. Además en un año muy complicado por la gravedad de la pertinaz sequía que padecemos y por el gran número de días en los que se dieron las condiciones ideales en cumplimiento de la regla 30 – 30 -30 (más de 30 grados de temperatura, más de 30 km/h de viento y menos de 30% de humedad).

Estos buenos datos deben servir para que la Consejera, Begoña García Bernal, se reafirme en que el cambio de la política de gestión forestal que se ha planteado es muy necesaria, sin querer presumir de nada, con la mayor humildad posible, es necesario recordar que gracias a la valentía política se han llevado adelante medidas que facilitan el trabajo de los profesionales y pretenden hacer más complicada la posibilidad de que se origine un gran incendio forestal.

Se han mejorado las condiciones laborales de los profesionales del INFOEX, se ha aumentado la contratación hasta el 30 de noviembre, se han realizado campañas de información para evitar que sigan creciendo el número de incendios provocados por imprudencias, se están ejecutando los planes periurbanos en los municipios de alto riesgo de incendio, se están realizando los caminos de evacuación en los pueblos con una única salida, se están diseñando reforestaciones en mosaico que creen masas forestales discontinúas, se está actuando en los montes privados, se ha llevado a cabo la figura de los montes protectores


Todas estas medidas son valientes decisiones políticas para dificultar que un fuego llegue a convertirse en un gran incendio, pero, evitando debates demagógicos e iletrados que afirman que lo mejor es que no haya ni un solo incendio, la ciudadanía debe tener claro que incendios siempre habrá, porque nuestro ecosistema mediterráneo tiene especies que con el fuego se reproducen más, se regeneran, propagan y rebrotan, lo que tenemos que conseguir es evitar que se conviertan en grandes incendios fuera de capacidad de extinción y ahí si es importante conjugar las decisiones políticas con la profesionalidad de los técnicos y del INFOEX.

Incendios forestales

Terrible, esa es la palabra más usada tras conocer las consecuencias dramáticas del incendio que ha asolado el centro de Portugal (Pedrógão Grande) una tragedia que nos debe hacer reflexionar sobre las consecuencias de las políticas de reforestación y sobre las consecuencias del cambio climático, que dadas las temperaturas de este mes de junio, creo que cada vez está menos en duda, a no ser que se pregunte al primo de Rajoy o a Donald Trump.

Que los montes estén repletos de repoblaciones de eucaliptus o de pino (fundamentalmente Pinus pinaster) debe remover conciencias críticas sobre la manera de gestionar las masas forestales, evitar los monocultivos de especies que en muchas ocasiones son alógenas.

Por consiguiente, en estos momentos es necesario explicar la política que quiere desarrollar la Junta de Extremadura, a través de su Consejería de Medio Ambiente con la ayuda y el asesoramiento de la Universidad de Extremadura. La Consejera, Begoña García y el profesor, Fernando Pulido, están llevando a cabo una labor a largo plazo para cambiar esa mentalidad forestal apostando por el proyecto Mosaico.

El proyecto Mosaico pretende cambiar la manera de gestionar el monte, no únicamente los públicos también los privados, llegando a acuerdos con los propietarios particulares para poder limpiarlos, ordenarlos y prevenir los incendios en estas parcelas que en muchas ocasiones están completamente abandonadas.

Así sucedió en los incendios (tristemente olvidados por el PP y Rajoy) del año 2015 en la Sierra de Gata, fundamentalmente en el municipio de Acebo, donde la mayoría de las parcelas quemadas eran privadas y así se pretende actuar en el valle del Árrago, donde los propietarios ya han creado una Junta Gestora para llevar a cabo el proyecto Mosaico.

El 4 de mayo se aprobó en la Asamblea de Extremadura la modificación de la Ley 5/2004, de prevención y lucha contra incendios forestales en Extremadura, para poder actuar en las parcelas privadas, de manera onerosa o gratuita, que faciliten a la gente más humilde tener limpias sus parcelas forestales.

El proyecto Mosaico pretende crear una parte de montes que rompan los monocultivos actuales y que sirvan como monte protector, que se consiga poner de acuerdo a los Ayuntamientos con las comunidades de propietarios privados, que puedan gestionar las masas forestales de manera concertada con la Junta de Extremadura con el único objetivo de evitar grandes incendios, explosivos y catastróficos que arruinen nuestro patrimonio medioambiental.

Nuestro objetivo debe ser aplicar una política forestal que respete la biodiversidad, que complique la posibilidad de que se genere un gran incendio forestal, que mejore la gestión de los montes de utilidad pública, pero también los privados, que proteja a los habitantes de las zonas rurales forestales dándoles protagonismo y participación en la toma de decisiones, favoreciendo que se puedan desarrollar actividades económicas productivas y de transformación de los productos de la zona tanto agrícolas como forestales.


Para ello el proyecto Mosaico, dentro del marco de impulso de la economía verde y circular, son primordiales para elaborar una nueva política forestal que apoye estas actividades, que fijen población y que eviten la formación de grandes incendios forestales como el que han sufrido nuestros vecinos portugueses, a los que además de mostrar nuestra solidaridad y pesar, ayudamos con medios materiales y también con ideas como las que está aplicando la Junta de Extremadura que en el futuro serán la mejor prevención posible.

Cambiar la política forestal en Extremadura.

El pasado 4 de mayo de 2017 se aprobó en el pleno de la Asamblea de Extremadura la modificación de la Ley 5/2004 de 24 de junio, de prevención y lucha contra incendios forestales en Extremadura.
Una medida más para conseguir luchar contra los fuegos que arrasan nuestras masas forestales durante el verano. Una obligación marcada por el gobierno socialista de la Junta de Extremadura que ha tomado la iniciativa y ha sabido sacar adelante esta modificación que ha sido aprobada por todos los grupos Parlamentarios.

Tras los incendios de 2015 en la Sierra de Gata se constató la necesidad de cambiar varios aspectos de la política forestal, sin duda se ha iniciado este valiente camino para conseguir, entre todos, el objetivo de hacer más difícil que incluso en las condiciones climatológicas más adversas, la acción de los incendiarios provoque un gran incendio.

Una de los cambios necesarios era la de facultar a la administración para posibilitar su actuación en los montes privados, de manera onerosa o gratuita, para no cobrar a la gente más humilde que no puede hacer frente a la inversión de mantener limpio su pequeña parcela forestal. Porque el fuego no entiende de fronteras entre parcelas privadas y públicas y porque la prevención no puede realizarse únicamente en el monte público.

Sin duda otro de los cambios es la apuesta por el proyecto mosaico, que va a evitar la existencia de grandes masas de monocultivo, tanto en monte público como en el privado. Un trabajo conjunto con la Universidad de Extremadura que está originando un cambio de la mentalidad y una apuesta por el desarrollo agroforestal del norte de la provincia de Cáceres, que poco a poco puede conseguir la diversificación de los recursos forestales y la mejora de su explotación.

De igual forma la Junta de Extremadura, ha tomado medidas para agilizar la puesta en marcha de los planes periurbanos en los municipios de alto riesgo de incendio y la mejora de los accesos para construir caminos de evacuación en los pueblos que únicamente tenían una salida.

A pesar del olvido de Rajoy, que no aprobó el tan solicitado plan de ayudas para la Sierra de Gata tras el incendio del año 2015, ni aprobó la declaración de la zona como catastrófica para beneficiar a los afectados con ayudas y rebajas fiscales, el PSOE en la Junta de Extremadura ha comenzado a tomar medidas que a largo plazo mejorarán la prevención en los incendios forestales y fundamentalmente facilitarán el trabajo a los profesionales del INFOEX, para que tengan mejores recursos, mejores condiciones laborales, mejores accesos, más facilidad para trabajar en la lucha contra los incendios y menos riesgos.

El PP olvida tradicionalmente a los extremeños, rebaja un 17% las inversiones en Extremadura, no apuesta por invertir y mejorar el ferrocarril en nuestra tierra ni por poner en marcha el tren de alta velocidad, deja fuera a la región en la subasta de energía renovables impidiendo que se desarrollen proyectos de energía eólica, no facilita la apertura de la mina de Aguablanca, mientras permite el atentado medioambiental de la mina de uranio a cielo abierto en Retortillo (Salamanca), no concede un plan de empleo especial para Extremadura que apueste por desarrollar la estrategia de economía verde y circular…, ¿recuerdan aquello de “Hacemos Extremadura”?