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miércoles, 24 de junio de 2015

Rosas Socialistas

Tras un período intenso de campaña, posterior de análisis de datos y resultados y a la espera de lo que suceda en la Asamblea de Extremadura, donde el PSOE de Extremadura ha propuesto a dos compañeros de la CEP de Cáceres, Blanca Martín Delgado (como Presidenta de la Asamblea de Extremadura) y José Andrés Mendo Vidal (Vicepresidente de la Asamblea), reflexiono sobre lo sucedido en las elecciones.

En la provincia de Cáceres el PSOE gobernará en 115 Ayuntamientos y 2 Entidades Locales Menores, además con pactos de gobierno en otros 3, entrando en el equipo de gobierno o con Alcaldías compartidas. El PSOE también está en disposición de gobernar en 13 de las 16 Mancomunidades de la provincia. Y gobernará la Diputación Provincial de Cáceres.

El día 20 de junio el Comité Provincial deberá votar la propuesta para que la Presidenta de la Diputación de Cáceres sea Charo Cordero, Alcaldesa de Romangordo, que gobierna de manera ejemplar y consigue el apoyo mayoritario de sus vecinos, esta vez con el resultado de 7 concejales para el PSOE y 0 para el PP.

Los datos certifican el apoyo mayoritario al PSOE en el ámbito rural, pero también en las ciudades y municipios grandes se ha mejorado el resultado, con respecto a las elecciones celebradas en 2011, recuperando el gobierno en Navalmoral de la Mata, Miajadas, Moraleja, Valencia de Alcántara…

Como dijo Guillermo Fernández Vara, durante la campaña, esta tiene que ser la legislatura de las mujeres, en la provincia de Cáceres será evidente, Blanca propuesta como Presidenta de la Asamblea, Charo propuesta como Presidenta de la Diputación y Raquel alcaldesa de Navalmoral de la Mata (municipio con mayor número de habitantes en el que gobernará el PSOE en la provincia de Cáceres). 29 mujeres alcaldesas (en 2017 serán 2 más). En Extremadura 50 alcaldesas, Guillermo en su blog daba las gracias a las 50 rosas rojas que transformarán sus municipios en estos 4 años.

Las rosas siempre han sido las flores identificadas con la belleza, el amor, la lealtad, el compromiso…, valores a los que ineludiblemente hay que añadir la igualdad. Que representan mujeres que harán que Extremadura crezca en igualdad, más aún después de una legislatura del PP llena de decisiones desiguales y arbitrarias que han hecho que la brecha entre los que más tienen y los más humildes creciera injusta y enormemente.

Una lucha por la igualdad que, viendo la ausencia de mujeres en la lista de diputados provinciales del PP, se antoja imprescindible. Ellos creen en las diferencias y nosotros en la equidad absoluta. Nos separa un abismo y, por tanto, hemos de seguir profundizando en políticas de igualdad porque, evidentemente, no es una prioridad para el PP.

La rosa es una de las flores más sobresalientes en jardinería y floricultura, ya los griegos y los romanos las cultivaban, también los chinos, pero fueron los franceses, pioneros en la jardinería moderna, los que consiguieron variedades híbridas que multiplicaron sus colores, su belleza y su fama.

Los socialistas tenemos como símbolo la rosa, rosas rojas que reflejan nuestro compromiso constante con la igualdad, igualdad que harán realidad las mujeres socialistas que ocuparán cargos de gobierno, con orgullo, con fuerza renovada y con la responsabilidad propia de las socialistas. Como dije en campaña, el PSOE no nació en las Universidades: nació en los talleres, y  consiguió llenar, con sus políticas, las Universidades de los hijos e hijas de los obreros. Hoy muchas hijas de esos trabajadores ocuparán cargos de responsabilidad y gobierno. Por ello debemos felicitarnos.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Lila: la igualdad transformadora


Si el lila fuera una persona en lugar de un color, tendría carácter porque el lila es un color que no pasa inadvertido, está lleno de mitología y simbolismo. En floricultura el lila es un color fascinante, las flores lilas más vistosas van desde los Lirios, Crocus, Hortensias, Azaleas, Verbenas, hasta variedades nuevas de Rosas o Tulipanes.

Si existe un referente botánico del color lila por antonomasia, es ese pequeño arbolito ornamental que lleva su nombre: “El lilo” (Syringa vulgaris),   muy común en jardines y parques y originario de los Balcanes. Su flor es muy atractiva tanto por su impacto visual como por su aroma dulce. Curiosamente el “Lilo” tiene numerosas variedades ornamentales con nombre de mujer, de ahí la analogía liliácea.

El color lila es utilizado como símbolo de la lucha feminista y está popularmente extendido, en forma de lazo, en el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se celebra el 25 de marzo en memoria de las “hermanas Mirabal”, según aprobó Naciones Unidas.

Hace 10 años, gracias a un gobierno del PSOE, se aprobó la Ley contra la violencia de género (Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género), Ley que tras la entrada del PP en el gobierno ha sufrido un recorte presupuestario que se estima en un 30%. Responsabilidad de la vergonzosa actitud e ineptitud de la dimitida ministra Ana Mato.

Para los socialistas el cumplimiento de esta Ley es una prioridad, es la base de la igualdad entre mujeres y hombres, es mantener el recuerdo presente de la lucha de mujeres que hicieron historia en este país y que estarían orgullosas de esta Ley, como lo estuvieron de la consecución del voto femenino. Mujeres como Clara Campoamor, Victoria Kent o María Zambrano, entre otras muchas.

Los hombres estamos obligados a pelear por erradicar el machismo, enfermedad que actúa como la necrosis de la corteza en el “lilo” provocada por el hongo (Phytophthora syringae) enfermedad que causa importantes daños en las ramas, al igual que el machismo quiebra el principio de igualdad que debe ser la meta política de cualquier socialista que presuma serlo.

Los hombres tenemos que ponernos al frente en la lucha contra esta lacra, debemos dar ejemplo y evitar convertirnos en una plaga para las mujeres, no podemos consentir que los violentos contra las mujeres actúen como el “barrenillo” (Phloetribus scarabaeoidespequeño coleóptero que mina las ramas de las oleáceas, como el “Lilo”, hasta provocar su desecación. Al contrario, debemos actuar contra todos los comportamientos machistas para erradicar la enfermedad y desinsectar la plaga.

Los recortes en educación, en sanidad, en dependencia y la reforma laboral, que ha impuesto el PP y que sigue justificando, están provocando que aumenten los brotes de la enfermedad y que no haya suficiente insecticida para combatir la plaga. Nuestro compromiso de gobierno debe ser incrementar la inversión en educación en igualdad, la inversión en sanidad y en dependencia, logrando de esa forma que las muertes de mujeres en este país no puedan etiquetarse en el apartado de violencia de género. Que el machismo no sea la causa del fallecimiento de una sola mujer.